En los tiempos que trabajé para él, fue un momento deseperado de mi vida en el que haría de todo en un trabajo, menos arriesgar mi dignidad. Así que me contrató como traductora, porque él no hablaba nada de español. Entonces, era interesante el proceso: chino - inglés - español, español - ingles - chino. Yo no era un mounstruo en inglés. Sólo tenía nociones del verbo To Be, y eso que yo era la que mejor hablaba de todas las chicas que trabajaban allí, pero tenía que chambear porque tenía una boquita (que ahora es un bocón precioso) que alimentar.
Pero chino es chino. Entonces, yo fui contratada, verbalmente, para traducirle a él, con el resto de peruanos con el que necesitara comunicarse. Sonará de lujo el trabajito, se imaginarán que yo andaba en sastre, con una colita, bien maquillada, y todo. ¡Pero no! Aparte de traducir, tenía que vender ganchitos en la tienda, seleccionarlos cuando traían las toneladas que llegaban con el container, tenía que limpiar, trapear, ir a traer menú. Lo que sea que se necesite, de lunes a sábado, de 8 a.m. a 7 p.m.
Pero con la que me consagré de que no hay nada imposible para el que necesita chamba fue el día en que me mandó a Paruro a comprar un tubo de cinco metros, que debía transportar hasta el Jr. Callao (a 1 cuadra de la Plaza de Armas), donde estaba la tienda. Debía transportar el tubo, solo que no me dio dinerito para el transporte. ¿Qué hubieran hecho ustedes? Bueno, yo, me puse el tubo al hombro y caminé y caminé. Casi he sacado ojos, atravesado nucas, en las esquinas, creo que hice que se choquen, se estrelló una bicicleta. Pero no podía detenerme, era un asunto de equilibrio. Voltear a ver iba a ser una catástrofe segura.
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| Es él, es él. :) |
Pero vendrían otros jefes, con los que aún apareciendo como traductora o secretaria, también tendría que cargar 150 licuadoras, empujar refris, cocinas, pintar, caminaaaaaaaaaaaaar, creer. Fui entendiendo, que eso viene con la chamba. Así que, así yo sea una ejecutiva de alto nivel gerencial, hago de todo. Uso el taladro, pinto paredes, clavo, lo que sea.
Me dio risa Rubí (mi asistente), el otro día que le dijo a sus chicas: "Mejor hay que hacerlo, porque sino Caty nos va a decir, "eso yo lo he hecho". Y Waner, mi hija, que me cuenta que tiene que hacer cada cosa para conseguir lo que se necesita en su trabajo...desde la cima en la cueva de mi sabiduría, me rió complacida por dentro, porque tiene mi pasta.
Yo sé que si cada uno contará su historia, haríamos todo un libro lleno de anécdotas en el trabajo. Pero, de eso está hecho nuestro Perú, de creatividad y fuerza peruana para la acérrima subsistencia laboral.
Bueno, 16 años después, lo he perdonado. Creo que Kyung Soo Song no tuvo mucho éxito aquí en Perú (raro para un chino ¿no?), pero lo que si admiré de él, es que, ese millón de dólares le tomó casí una decada levantarlos, y después de perderlos, estaba listo para empezar otra vez. Se fue a intentarlo a otro país.
Este chinito me enseñó DETERMINACIÓN. Si te falta eso, y chamba busca un chinito, y trabaja para él. :). (Por si acaso, hay harto chifa en Lima)
Catylabella










