Pero el zoom más largo de mi vida ha sido de cinco horas y fue con Dardignac, el perro, no el combatiente del que tomé el nombre para mi mascota, cuando lo vi en una calle en Santiago de Chile.
Y es que desde que le rompieron el corazón, Dardignac es otro. Hace dos años alguien se casó. Alguien con quien era uno de mente, mugres y olores. Ese alguien decidió cambiar la compañía canina por la humana, y desde ese día Dardignac está modo dramadog porque le dio por aullar de manera tal que los vecinos, en el chat de vecinos 🙄, sólo nos critican por casi abuso animal y que ni cortos ni perezosos coleccionan audios de los aullidos de Dardignac.
Lo que no saben es que ese mismo perro que aúlla por disque abandono, en la calle se escapa para romper bolsas de basura, urgar por carcasas de pollo que lleva corriendo lejos de nosotros para disfrutarlas sin estorbo, sí, burlándose de sus supuestos abusadores.
Tampoco saben que de regreso a casa decide cambiar de rumbo e ir para donde tenga a bien su instinto perruno. En los últimos tres meses hemos tenido que buscarlo con scooter alrededor de toda La Calera. La última vez ya era un perro nuevo en la casa de una vecina en la cuadra, quien publicó al perrito perdido, con foto y todo en el Facebook y cuando le dije que era mi perro me pidió que por favor le envíe evidencias certificando que es nuestro. Le envíe la foto donde está de paje de aros en el matrimonio de Daniela, su ex compañera. Otro día, un serenazgo nos mostró la imagen del perro en su celular, bien parado y asustado en la puerta de Plaza Vea a las 11 pm.
Hace dos semanas tuvimos la oportunidad de ir a la casita de playa de un amigo de Mr. Sanchez y dejamos el perro a cargo de una amiga de confianza de la familia, quien tuvo que salir a cumplir con sus deberes laborales de manera inesperada, lo que fue suficiente para que el perro dé rienda suelta a sus aullidos incesantes y dramáticos.
Como ella tenía que volver a salir a trabajar al día siguiente y nosotros estando tan lejos, no se me ocurrió otra idea mejor que usar el zoom y desde ahí monitorear y hablarle al can. A lo largo de las cinco horas de videoconferencia, pude ver que de Dardignac aullaba como los mejores Huskys que te puedas imaginar. Cada diez minutos, tomaba una pausa activa para hidratarse con agüita y continuar con su quehacer tormentoso.
Quiero decirle a ese chat de vecinos, que mi perro está con el corazón roto además de viejo y mañoso. Por causa de la buena convivencia, desde ese día dejamos la cámara que usamos para ver a Santiago, el nietuno, cuando nos visita y da siestas, encendida en el piso, para que el perro nos oiga, para que le podamos hablar y para seguir viendo qué hace en nuestra ausencia.
Este hijo perruno es todo lo opuesto a un buen hijo de Proverbios: humilla a su padre y hace pasar vergüenza a su madre, es un necio perrunamente.
Ahora se le ha dado por embarrarse en el lodo del parque. Lo he bañado dos veces en esta semana, así que anda suave, sedoso y brillante, porque el presupuesto para mandarlo a la perruquería, ya se invirtió en su baño del mes, como siempre. Está todo nice, oliendo rico con su Pantene Restauración, shampoo y reacondicionador en sachet.
Clb.
P.d. ¿Por qué no le pones correa?¡Inténtalo! Good luck with that!

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