miércoles, 15 de septiembre de 2010

Y total corrupción hay en todos lados...

Rebeca y Daniela llegaron tarde al colegio la semana pasada. Las hicieron pararse en el patio, y les pidieron el cuaderno de control, para advertirles que a la próxima, se quedarían hasta las 5 p.m. si volvían a llegar tarde. Daniela, la menor, le susurró a Rebeca:
-No entregues el cuaderno de control
-No Daniela, hay que entregarlo.
En eso vino el profesor, le pidió el cuaderno de control a Daniela y ella dijo que no lo encontraba. Rebeca entregó el suyo, y no sabemos cómo, Daniela ya subía a su salón, mientras que Rebeca se quedo mirándola porque como todos los que llegaron tarde, debía quedarse en el patio la primera hora.
Leí un artículo ayer que dice que la corrupción no es otra cosa que un contexto social, político, sicológico, etc, que te ofrezca la oportunidad de "reacomodar" nuestros valores éticos y principios, a lo que el contexto pide. Y tiene mayor acogida cuando el contexto en cuestión carece de estructuras organizacionales, y una supervisión supervisada. Sí, sé que parece redundante, pero hasta el que supervisa debe ser supervisado.
Me quedé pensando, porque  es por eso que el pecado nos corrompe. Se presenta como una oportunidad, que sacude nuestro contexto para que podamos reacomodar aquello que Dios llama no negociable. Y caemos en "corrupción", cuando alrededor nuestro no hemos puesto estructuras y supervisión.
Cuando Daniela llegó a casa, se encontró con  la estructura de la familia, y fue corregida gracias a la supervisión de su hermana. ENTENDIÓ que estaba mal lo que había hecho, aunque para su mente en entrenamiento, le pareció una buena salida.
Si ella que es niña, lucha por distinguir el momento antes de corromperse, cuanto más nosotros debemos vigilar el contexto, la estructura, la supervisión, y sobretodo, el valor ético y principio de fondo al que el pecado viene a darle "una oportunidad".
 
Y por cinco lucas me compró abogado, un prefecto, un subprefecto, un periodista...una virgen que llora, una virgen de verdad


Catylabella

No hay comentarios: