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miércoles, 2 de agosto de 2023

Mi doble vida

Debo registrar una de tantas cadenas que Dios rompió en mi vida. YELP me recordó que nuestros testimonios son atemporales. ¡Gracias YoElijoLaPureza! A alguien ayudará lo que se viene.


Dios me hizo libre de la bulimia a los 35 años. Si piensas que esta enfermedad visita solo a las jovencitas, no es cierto. Empecé a los 13 años, cuando algunos se encargaron de que mi autoestima quedara enterrada en el subsuelo y de los reflectores puestos en toda mi grasa corporal y desproporción física, algo que es común en todos los que no somos Barbie o Ken. 


Fui 22 años esclava de este desorden alimenticio y todo lo que involucra: atracones, vómitos, obsesión, control, ansiedad, distorsión, opresión demoníaca, sobre ejercicio de madrugada, en la tarde y en la noche, tenía el paquete completo. 


Eran constantes maretasos golpeando mi mente y corazón día y noche. El 80% de mis pensamientos era sobre la comida, subía y bajaba de peso. Me daba atracones, los vomitaba, por meses comía una vez al día y después no podía dejar de comer. En los embarazos me sentía aliviada porque podía comer y engordar sin preocuparme de nada, pero después de los nueve meses vendría esta opresión para tomarme, atormentarme, sujetar mi mente y hacerme su esclava una vez más.


Amaba a Dios en ese entonces, con lo que podía entender que era amarle, lo buscaba con todo mi corazón pero me sentía miserable, como muchos cristianos que llevan una doble vida. Hablaba de Jesús, dirigía las alabanzas, hacía discípulos, aconsejaba, era obediente, era esposa y madre  pero por dentro todo era muerte y esclavitud. Es agotador.


Sabía que estaba loquita y trataba de mantenerme lo más cuerda posible cuando estaba con los demás para no desencajar, sobre todo en el entorno de liderazgo de la iglesia a la que pertenecía.


Una líder más joven que yo,  que había pasado por lo mismo, identificó esta enfermedad en mí y la expuso a quien en ese entonces era mi líder espiritual,  ¡Hasta para eso no encajaba! ¿Qué hacía tan vieja, casada, con hijas pequeñas, sumergida en estos males?


Tú dirás, “pero por amor a tus hijas tenías que alejarte”,  créeme que cuando algo te tiene esclavo, por tanto tiempo, nada ni nadie son suficiente motivo para salir de eso, se necesitaba

 una intervención sobrenatural.


Un clamor se levantaba desde mi interior y al mismo tiempo no quería ser libre, tenía terror a engordar, “primero muerta antes que subir de peso”, fue lo que dije en voz alta cuando me descubrieron.


Por ese tiempo existía el Centro de Entrenamiento de Fe (CEF). Rubén había llevado el primer año y vi cambios significativos en él. Eso me animó a asistir. Pero algo por dentro me decía que no iba a servir de nada, que era un desperdicio de tiempo.


Un domingo en la noche, después del culto de nuestra iglesia, cuando mi familia ya dormía, me senté en el mueble de mi sala con la biblia en la mano. Le dije a Dios que me hable si es que debía ir a las clases del CEF y que si estaba bien que una hija suya se sintiera tan miserable. Y para desafiarlo le dije que iba a abrir la biblia en cualquier parte y que esperaba que me hable fuerte y claro. Esto fue lo que me dijo:


“Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto.”


En ese momento supe que Dios me conoce. Nadie hubiera podido describir mi vida y corazón durante esos 22 años. Lloré por largos minutos, asombrada por lo sobrenatural de la exactitud, agradecida porque al fin alguien definió mi vida hasta ese día y avergonzada por tan terrible diagnóstico. Pero no quedó ahí: 


“ Ponte en vela y afirma las cosas que quedan, que estaban a punto de morir, porque no he hallado completas tus obras delante de mi Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete. Por tanto, si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. 


 Supe que mi situación era muy seria, estaba al borde de la muerte, Jesús mismo me lo estaba diciendo y que la solución no era victimizarme, ni mil consejerías, ni culpar a mis padres, líderes o lo que sea, sino acordarme de lo que había aprendido y arrepentirme, dejar de hacer lo que estaba haciendo. Estaba muy cerca de algo terrible, gracias a Dios, nunca sabré que fue de lo que él me libró.


Esa fue una noche muy dura, dolorosa, necesaria, de rescate. Me sentía honrada de haber sido reprendida por el Señor. Me sentí amada por él.


Al día siguiente empecé mis clases en el CEF, a las dos semanas, en una clase de sobre el fundamento de la resurrección de los muertos, el Señor Jesús me hizo libre de una vez y para siempre. 


Al poco tiempo compartí mi testimonio con una chica de la iglesia, que se arrancaba los cabellos de la cabeza desde su adolescencia. Y por más que ya era adulta lo seguía haciendo al punto de que el cabello no le volvió a crecer en una zona de la cabeza. Le conté tal cual cómo Dios me había sanado y en ese mismo momento ella fue sana de esa atadura sin solución, según su siquiatra. Dos por uno para Jesús.


Ya han pasado 13 años desde que el Señor me liberó con su mano de poder. Ahora ando rica y apretadita por la vida, cuidando el templo en el que Él habita.


Doble vida para el diablo y doble victoria para Jesús. Solo su unción rompe el yugo, el que sea.


Dios es bueno. Lo amo por siempre


Clb

jueves, 27 de julio de 2023

PAPADAZZI

Los selfies consisten en que te tomes la foto enfocándola desde tu cráneo hacia los pies para que quede registrado como Dios te ve, desde arriba, todos flacos, todos chéveres, por eso todos somos preciosos para él.


Me  ha pasado que quienes (entre esos incluidos Mr.Sánchez) queriendo hacerme el favor de tomarme una foto mientras predico o diserto por ahí, lo han hecho, antiselfie, desde mi papada hacia los pelos de la cabeza. La foto salió profesional y fue publicada en las redes sociales de nuestra iglesia. Ya te imaginas cuanta autoestima se necesita para seguir adelante con esa imagen expuesta, y cuánto amor de Dios para no acabar con esos papadazzis.


Y para confirmar mis dotes papadísticos, ayer un amigo que tiene su spa me pidió que sea su modelo para  el método HIFU de lifting sin cirugía, que de manera no invasiva me reduciría la papada y los pellejos colgantes de rostro y frente. 



Así que me fui emocionada porque nada mejor que gratis y con resultados duraderos. En lo que no reparé fue en la palabra MODELO. Resulta que el diagnóstico de mi papada y pellejos, así como todo el trabajo que involucra tratar de que vuelvan a su lugar y también el procedimiento fue grabado por un equipo de marketing. Hacían acercamientos a mi cara, la cosmíatra resaltaba mis lipovirtudes. ¡En fin! 


Cuando acabó todo, la papada y los pellejos estaban iguales. Y mi amigo me dice que tengo que esperar tres meses para ver los resultados. Así que paciencia. Ya de regreso a mi casa, me puse a pensar en mi amigo y su generoso corazón y también en sus ojos de negociante. ¿Cuántas veces que hemos hablado habría estado pensando en el potencial de mi papada y mis pellejos? Este amigo mío había sido mi papadazzi desde que nos pateábamos en el Taekwondo, no la vi venir ¡Ya welta! Está bien, lo perdono, porque eso de que el chico de marketing apunte ávidamente “papada flácida” para su guión en ese video de presentación del procedimiento HIFU,  voy a tener que sanarlo en algún retiro espiritual. Pero si de verdad da resultados, estaré agradecida a mi amigo por el resto de mi vida. En tres meses lo sabremos. 


Mientras tanto, este domingo me traen unas humitas de queso de Cajamarca que prometen. 


“Ya que Dios nos hace estar felices, dejemos de preocuparnos tanto por la vida.” (o las papadas y pellejos)  Eclesiástes 5:20


 Dios es bueno todo el tiempo.


Clb

lunes, 24 de julio de 2023

PONTE FAITE

Este pastor que me ha impactado es tres veces campeón mundial de Jiu Jit Su brasilero. Me encanta escuchar a los campeones de artes marciales, mucho más si son cristianos, mucho más si son pastores porque su perspectiva es diferente. ¡Sí! Hay una diferencia entre uno que entrena, uno que compite y uno que gana, duela a quien le duela.


El dijo que dejemos de estar reaccionando a los ataques del diablo. Que seamos los que vamos a la ofensiva. Que nosotros lo sorprendamos a él. That I like.


Tengo un poco más de año y medio estudiando al enemigo. La realidad es que nos tiene arrinconados, esperando que nuestro entrenador tire la toalla para librarnos de la batalla, pero te doy una noticia, eso no va a pasar.


Yo no soy campeona, no he podido pelear mucho con el Taekwondo por el tema de que empecé tarde, pero si entiendo que lo que Jesús nos dice en su Palabra es a ganar.  El diablo astuto nos pinta la imagen de que Jesús es nice, sin conflictos, peace and love. Pero Jesús, el que nos habla en la Palabra es un campeón. Sabe que se puede ganar y no es difícil para él darnos la victoria en un abrir y cerrar de ojos, pero no quiere que nos perdamos el sabor del entrenamiento, la pelea, y sobretodo la gloria de la victoria. Quiere que vivamos toda la experiencia. 


Y para eso, debemos de dejar de estar arrinconados y arrepentirnos de que nos arrinconen, como si no fuéramos a ganar. Nos tiene escondidos en las cuevas de las excusas, la indisciplina, la falta de fe, de esperanza, la flojera ¿Hasta cuándo el enemigo nos hará huir? 


“Por eso, obedezcan a Dios. Háganle frente al diablo, y él huirá de ustedes.” Santiago 4:6


Yo no sé lo que te esté pasando, pero observa si el fruto que vives es el resultado de que te han arrinconado. Si es así, ¡Ponte faite! Porque de lo que he estado estudiando e investigando sobre el enemigo, aunque tenemos la garantía de la pelea ganada, él nos gana en varios rounds. No debería ganar ninguno. No debería durar un segundo de pie. Deberíamos ganarle por knockout en una.


De verdad quería acercarme a ese pastor y pedirle que se ponga en guardia, la posición inicial de la pelea, para ver como cambia su postura, su mirada, para ver como mira a su contrincante sabiendo que le va a ganar. Pero mis amigos pastores se rieron, y yo me distraje, y así por arrinconada, se me pasan las oportunidades.



Bueno, Dios es bueno. We are the champions my friend.


Clb.


Pd. En la foto estoy con el peto, protector de pecho del Taekwondo. Es decir, ese día me patearon y yo también patee. 💪