Mi mañana estaba full, tenía que estar antes a las 8 a.m. en mi clase de Tae Bo, a las 9 a.m. para la natación, luego bañarme y cambiarme para llegar a un discipulado a las 10:30 am. Tanta maleta y ajetreo involucraba que vaya en carro y no en mi scooter veloz. Así que muy bien organizada desde el día anterior, llegué al estacionamiento del polideportivo 7:45 a.m. Entonces dije: "Voy a leer la Biblia con audio", que es como lo he estado haciendo últimamente, para leer y oír la Palabra. Estaba concentrada en la historia y debilidades de Sansón, cuando vi la hora y ya eran las 7:58 a.m. Me empecé a inquietar, quería apagar el celular y salir rápido, pero me embargó una sensación agobiante de que le estaba faltando el respeto al Señor Jesús, que me estaba hablando con tanta calma y unción. Así que me quedé hasta terminar el capítulo. Llegué a mi clase a las 8:05 a.m.
Luego, mientras cocinaba, escuchaba a mi pastor póstumo leer en la Palabra: " El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue. La palabra que yo he proclamado lo condenará en el día final".
"Por pensar que era una tontería reconocer a Dios, él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó que hicieran cosas que deberían hacerse." Romanos 1:28
Recordé este versículo que estudiamos en el discipulado con mis chicas. -¿Por qué Dios los abandonó Caty, como si no le importará lo que la gente hace?- me pregunta mi discípula. - El versículo lo dice, porque a la gente le parece una tontería reconocer a Dios. Y no es que Dios los abandona como individuos, es que que nada más se puede hacer con alguien que piensa que invertir tiempo en conocer a Dios es una tontería. - le contesté.
Dos cosas importantes y escalofriantes me quedan de lo que va de este día: 1. Que si me encuentro haciendo cosas que no son de Dios, a mi edad y tiempo de cristiana, no es porque estoy aprendiendo todavía, sino que me parece una tontería reconocer a Dios y él me ha abandonado a mis tontos razonamientos. 2. Que estoy a tiempo de honrar y respetar la Palabra, sus tiempos, sus pausas, su profundidad y su presencia.
Yo creía que era una master de la organización, pero si dejo a Dios con la Palabra en la boca, soy una necia, irrespetuosa y todos los calificativos que se me acomoden ante tanta insolencia de mi parte hacia la poderosa Palabra de Dios. No puedo irme hasta que Dios haya terminado de hablar y me despida con su bendición.
Me arrepiento Jesús.
Clb
1 comentario:
Me pasa lo mismo cuando voy en el auto y tengo tiempos de espera y estoy leyendo la palabra y se que Dios me está hablando pero si me llaman para dejar de esperar e ir a recoger he salido abruptamente sin siquiera ser respetuoso con el Señor por su palabra y lo que este diciéndome en ese momento. Cuánto por aprender 🙌🙌
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