lunes, 26 de junio de 2023

ESTORBO


El tema con los algoritmos es que te quedas mirando más de tres segundos algo y te bombardean posts o videos de la misma índole. Y como me enganché con el video motivacional del que hablo en la entrada anterior (El Sexto), empecé a recibir más de lo mismo.


Este me pareció interesante, decía ¿por qué tus padres te caen mal? 


En mi caso no aplica porque ya están en el cielo con Jesús (en cuanto a mi mamá estoy segura y por mi papá espero lo mejor☝)


Pero pensé en mi maternidad. Mi hija menor, la Nanie, a veces me pasa, a veces no, pero igual la obligó a que me pase.  Le significo un estorbo, porque no pues, mi trabajo no es engañarla, las cosas no son fáciles, ni sucias, ni desordenadas, ni sin responsabilidades. ¡Ella será la madre de mis nietos por Dios! Pensando en esas criaturas, me proyecto y estorbo. Mi esposo lo hace mejor que yo, porque a él lo pasa con pan y agua y en pequeñas dosis.


Y me atreví a ir más allá. ¿Qué de esos a los que les he caído mal toda la vida? En la primera impresión. Esos a los que no les quedó otra que asumirme porque en nuestro entorno les tocó estar (y tal vez están hasta hoy) bajo mi liderazgo. ¿Será que en el fondo, yo soy su Darth Vader, su madre de torturas justamente porque compartimos los mismos poderes?


Me dio tranquilidad pues. Me ha tomado tiempo entender que al menos en mi caso, no estoy llamada, ni tampoco fui hecha para ser la miel de la reunión, ni la mejor amiga de todos, ni Miss Simpatía. Si pues, soy un buen estorbo. En el mundo del deporte se llama “entrenador”. Ese que no quieres que te vea cuando te cuesta mucho entrenar, que no te recibe excusas y encima te va a corregir, pero al final, los dos cosechan triunfos y derrotas.


Puedo vivir con esto porque no puedo huir de lo que soy. Ya traté de ser diferente por un par de décadas y pues, no funciona. 


Un poco de soledad, de incomprensión, de juicios y prejuicios, pero ¡qué lindo es compartir la medalla con los  que entendieron mis habilidades especiales!


Lo más importante, es que después de haber aceptado esta misión de "estorbo", me encuentro que en la Biblia, para gente como yo hay un momento de rendir cuentas y yo no quiero que Dios me diga lo que le dijo al sacerdote Eli : 


“¿Por qué no das importancia a los sacrificios y a las ofrendas que mandé presentar en mi santuario? Tú les das más importancia a tus hijos que a mí. Ellos están cada día más gordos, porque se quedan con lo mejor de las ofrendas que el pueblo me trae.” 

1 Samuel 2:29


Si estás bajo mi liderazgo y sientes que te estorbo o te caigo mal y que mi presencia te incomoda, puede ser que, espiritualmente hablando, tu seas Luke y yo tu Darth Vader, pero que teme al Señor, y que  de alguna manera muestro el lado no tan nice de la fuerza. O que simplemente te caiga mal.


Clb

1 comentario:

Anónimo dijo...

El versículo es fulminante !