Desde que leí el libro PAZ FINANCIERA de Dave Ramsey, vi con otros ojos los artículos ajenos usados. Él dice que ya sea para salir de deudas o para ayudar en la economía familiar, todo lo que está en tu casa se puede convertir en dinero.
Entonces empecé a vender todo lo que al presentarlo a la clientela, no iba a ser rechazado, con la premisa de no agregar valor emocional al precio. Es imposible que otro compre tu chatarra con precio emocional, eso no se vende. Es más, yo uso la palabra REMATE, para atraer a la clientela y alejar las emociones de todos nosotros.
Una amiga que tengo por ahí, al ver esta cualidad, me llevó a ayudarle a limpiar la casa de un familiar que había fallecido. De ahí salió una venta interesante. Luego me dió ropa de ella y su hija. Un éxito la venta. Y luego otras amigas han seguido su ejemplo, así que por ahí andaba de ropavejera, pero chévere. Y algunas amigas también me dieron sus bienes para colocarlos en un nuevo hogar. Siempre me dicen: Caty, tú que vendes todo. Pero en realidad, yo no soy vendedora, solo creo firmemente en el principio que todo lo que tienes en tu casa es dinero. Véndelo, sal de tu situación y después cuando estés mejor, te compras otro. No sé si a estas alturas ya se dieron cuenta que el acumular es amontonar dinero.
Durante la pandemia se potenció el Market Place de Facebook, así que viendo que Daniela compraba y vendía cosas importantes como scooters y celulares, me mandé. Entiéndase que ya casi llego al quinto piso, así que me sobrecogen estas cosas. Pero me adapté rápido.
El asunto con el Market Place es que no conoces al comprador. A veces me dicen: ¿Hasta cuánto me lo dejas brother? o ¿Detalles? Que significa ¿qué le falla a tu artículo?
La vez pasada vendí el celular de una amiga. Mi punto de venta, la estación Angamos del tren. El chico que lo compró era más bueno que el pan. Probó la cámara tomándose una foto. Luego nos tomó un selfie a él y a mí. What? Y me dictó su password de google: TEKIERO1983. También me tocó un ansioso que ya quería inyectarle su diazepan de frente en la sien.
La Reina de la Chatarra, fue una novela brasileña de los noventas y su personaje principal hizo su fortuna vendiendo chatarra, obvio. Cada vez que me veo en esta faceta de mi vida basada en un principio financiero, me siento “A rainha da sucata”. En portugués mejor, para no perder el poco glam que este aspecto de mi vida me deja. Por lo pronto me falta lo de la “reina”, pero ya está la chatarra.
Gracias por todo Dave Ramsey. Espero que te hayas referido a esto en tu libro.
Clb







