No me gusta compartir ni mi torta, ni mi día con nadie. Y cada año la lista continua creciendo. Por eso en los últimos 7 años anulé esa fecha de mi vida. Celebraba el cumple cuando venían mis hijas de visita de USA.
Fue un 19 de enero del 2001, que en una situación económica difícil, hice la prueba de embarazo y he ahí la Danielitis. No pasó más especial ese día, ni torta, ni saludos, ni salida especial, solo esa noticia.
Puse en jaque al Señor. Le dije: "si me estás dando otro hijo, tres cosas te pido:
1. Que nazca en una clínica.
2. Que tenga una persona que me ayude (la ayuda idónea que te limpia, lava, cocina, etc).
3. Que Rubén esté en el parto (para que tenga una idea de lo que duele y me valore más)."
Y así fue. Dios concedió los tres deseos.
El 9 de setiembre celebramos el matri civil con MrSánchez. Ese día, por ser del matrimonio civil, no es muy especial, pero se hizo inolvidable el año pasado, 2025, porque fuimos con Daniela a que la revisen por última vez antes de que venga Santiago, que estaba ya de 37 semanas en la panza. El diablo quiso matarlo cuando era embrión, pero esa es historia de otro post.
Cuando revisan ginecológicamente a Daniela, la doctora me pide que venga a ver lo que ella ve. Y yo lo vi con mis ojos. Algo terrible estaba pasando en el cuerpo de Daniela. La doctora dijo varias cosas fatales, abrumadoras, de terror. Fue un día malo.
Debido a esto, Santiago tuvo que nacer por cesárea y debíamos esperar tres meses para que el cuerpo de Daniela se ordene un poco del embarazo y llevarla para que ya vean su caso.
De más esta decir que esos tres meses se venían con una tormenta de fatalidad sicológica. Y no puedo contar en dos líneas lo que fue pasar de los gritos de angustia por la vida de mi hija, al gozo de la victoria que nos dio Jesús.
Dios me dio una palabra empezando esos días: "Cuando vayan a la cita, esto vas a escuchar: TU HIJA ESTÁ SANA, NO TIENE NADA".
No la llevé después de los tres meses, sino después de cuatro meses porque me fui a pasar Navidad con mi Emmatronita. Así de victoriosa andaba.
Al regreso de mi viaje, le pregunté a Daniela cuándo tenía tiempo disponible para ir a esa cita pendiente y me dijo: el lunes 19 de enero.
El Señor me estaba sacando del berrinche de la fecha de celebración cumpleañera comunitaria, para hacerla un hito en mi vida otra vez. Al mismo tiempo el diablo, sugería otro desenlace dramático y fatal para ese día.
Este post sale en VIERNES SANTO, porque Jesús murió para "anunciar buenas noticias a los pobres". Y yo debo honrar su muerte contando esta historia.
Por cuatro meses de espera canté, grité, celebré sin parar la victoria que Jesús ganó para nosotros en la cruz hace dos mil años: nuestras buenas noticias. Y no solo para el cuerpo de Daniela, sino en todo lo que es nuestra vida en la tierra. Tanto así, que la preocupación por este asunto, no encontró donde sentarse en la mesa que el Señor había preparado para mí.
Literal, el 19 de enero del 2026 escuché al doctor decir, lo que el Señor me dijo: "Tu hija está sana, no tiene nada". Una semana después, los exámenes pertinentes confirmaron lo que el Señor dijo, y lo que el doctor vio con sus ojos cuando constató que Daniela está sana.
Happy Birthday to me. 19 de enero, día de buenas noticias que empezaron un viernes santo hace dos mil años.
Clb
Pd. Este año el lunes 19 de enero los gringos celebraron el día de Martin Luther King. Casi me da berrinche otra vez, pero había que enfocarse.

1 comentario:
DIOS ES BUENO TODO EL TIEMPO, Todo el tiempo Dios es bueno.
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