jueves, 10 de febrero de 2011

Sepulcros.

Ayer, después de tres años fui a visitar la tumba de mi mamá. Le compré flores e ingresé al cementerio. Por más que lo arreglen y todo, el cementerio significa e involucra mucho por el  hecho de saber que hay mucha gente ahí, pero todos están en silencio. Los vivos somos minoría. Así que, lo que dure esa breve visita, ellos tienen la influencia, el liderazgo...y parece una eternidad.
Me demoré media hora buscando la lápida de mi mami. Hasta que una vendedora de sepulcros me ayudó a encontrarla. Le eché agüita, le puse flores. Me senté a pensar y a recordar. No le rezo, no le pido, no le hablo, solo pienso en ella. A Rubeni se le cocinaron los pies del calor, así que me acompañó con una ceremonia de sacarse las zapatillas y las medias delante de mí solemnemente. Y como eso me distrajo (mucho Rubén vivo mezclado con el silencio del cuerpo de mi mamá), giré la cabeza para ver alrededor.
Me llamaron la atención cuatro arreglos florales, gigantes, juntos, iguales. ¿Se habrán muerto juntos?, pensé. Me acerqué para leer los epitafios. Eran dos chicas y dos chicos de alrededor de 28 a 32 años. Todos murieron el 1.1.2004. Se acerco la vendedora de sepulcros y me contó la historia. Murieron en un accidente en ese año nuevo. Y entre la historia, ya me había vendido sepulcros hasta para mis suegros. Otra vez la mezcla, la realidad con lo eterno. "La muerte no tiene edad, señito". Con tanta delicadeza que yo ya quería sepultarla a ella.
Ya de regreso, pasamos por una parte llena de globos, juguetes, y adornos de colores. Allí están los niñitos.
Al ver los sepulcros, a la  vende sepulcros, a los sepultureros, a los familiares visitando a sus muertitos y el calor sofocante, los pies humedos de Rubeni, yo muerta de sed y el sol perforándonos la cabeza, se borraron las palabras de la vende sepulcros. ¡Estamos vivos, todavía sudamos y sentimos sed, nos pueden vender y podemos comprar, las deudas están vivas también, la luz, el agua, las elecciones que se vienen, los colegios, las matrículas, los planes para el futuro...! Sé que mucha gente al pensar en eso, prefieren estar sepultados...eso se llama depresión...no está bien...¡hay que amar  vivir!
La sombría atmósfera del cementerio nos despidió en la puerta. A nuestras espaldas se quedaron el silencio, las fechas de nacimiento y partida en cada lápida, el dolor, el luto... pero si nos acompañaron como siempre los buenos recuerdos.
Regresamos a donde estaban nuestras hijas, vivas, sudorosas, sedientas, quemaditas. ¡Qué lindo es estar vivo! Mucha sombra eterna, para tanta realidad...¡Disfruten su verano los que están en verano, disfruten su frío los que se están en frío!... ¡Disfruten, trabajen, lloren, rían, vivan, críen, canten, desafinen, sueñen, vivan y vivirán!...La vende sepulcros les querrá vender algo... cómprenle porque a todos nos tocará algún día. Le pagas y que se vaya bien lejos.
Sigue con tu vida, comparte con los que amas, cada día real es un regalo de nuestro Dios que nos espera en la eternidad. Rejoice! and again I say, rejoice!

Catylabella


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