Un hombre sabio que pasaba por el camino se sentó al lado de una mujer muy delgada con cara de angustia y vestida de lo que fuera un traje de fiesta. Sostenía unas pocas monedas en sus huesudas manos. Su boca se movía pronunciando muy bajito que había gastado para olvidar el pasado. El hombre sabio observó una bolsa llena de restos de comida y algunos juguetes. No sintió compasión por ella, sino que en silencio y con resignación recogió la bolsa, se la echó al hombro y cargó a la débil mujer en sus brazos.
-Siempre haces lo mismo. Te encuentro a medio camino y tengo que llevarte conmigo.
-¿Y ahora? -le dijo mientras el caminaba firmemente.
-Esa pregunta te la debes hacer al inicio de tu locura y no esperar que yo la responda como toda la vida, Diciembre.
- ¿Qué va a pasar ahora Enero?
-Lo de siempre. Entre Febrero, Marzo y yo trataremos de ayudarte. Pero por favor, este año, recapacita...trata de llegar al final de tu jornada, completamente sana.
Se desplomó en sus brazos haciéndose más pesada. Esta vez necesitaron la ayuda de Abril, Mayo, Junio y toda la fuerza de Julio. Cuando Noviembre se despidió de ella, Diciembre estaba otra vez radiante, feliz, lista para celebrar. Había olvidado todo.
Con todo mi corazón espero no hayas conocido a esta Diciembre. Es terrible. Siempre necesitará la ayuda del resto del año para salir de la euforia de sus celebraciones.
Con todo mi corazón espero que Diciembre haya sido un mes de pasar buenos momentos que no te hayan costado la paz que te esperaba en enero y los siguientes meses.
¿Qué quiero decir con tanta metáfora?
Enero con cabeza fría.
Febrero con el pie derecho.
Marzo a puro cálculo.
Abril, guardando pan para mayo.
Mayo, mes de la madre, que tengas para poder regalarle.
Junio, regalale a papá, pero ten todo bajo riendas.
Julio, ajusta un poco para seguir adelante.
Agosto, no dejes de calcular los costos.
Setiembre, revisa que todo esté marchando bien.
Octubre, ya falta poco, no te vuelvas loco.
Noviembre, mira hacia atrás y sabrás si Diciembre te espera con los brazos abiertos llenos de recompensas
por tu sabiduría, diligencia, dedicación y por la buena toma de decisiones en
paz y no como algo que se ha escapado de un centro de rehabilitación y que no
ha aprendido su lección.
Hoy es el tercer día de enero. Estamos a tiempo de empezar bien y ¿quién sabe?, de cambiar en este año la historia de nuestras finanzas.
Otros ya lo han hecho. Se les llama PRÓSPEROS. La flaca misia de Diciembre piensa que son SUERTUDOS. I don´t think so.
Catylabella
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