Ayer conversando con Waner, me dijo que le pidió al Señor que le dé el sueño que le dió al Rey Saúl cuando entró David y pudo matarlo, pero no lo hizo.
- Señor, no importa que corten el borde de mi manto mientras pueda dormir de largo mis siete horas. Dame el sueño que le diste a Saúl.
- Oye, a Saúl lo atormentaba un espíritu malo. Mejor pide el sueño de Pedro cuando lo metieron preso y al día siguiente le esperaba un juicio para matarlo. Dormía tan rico, que un ángel tuvo que despertarlo. - le dije.
¿Quién podría dormir si sabe que al día siguiente lo van a matar? Por mucho menos que eso nos da insomnio. Somos una generación que está adoctrinada en dejarse llevar por preocupaciones y variedades innumerables de ansiedades, todas legítimas y justificadas.
En Hechos, la iglesia fue guiada a orar fervientemente por Pedro cuando lo arrestaron. Él contaba tanto con la guía del Espíritu Santo y con la obediencia de la iglesia como consecuencia de una relación con el Espíritu Santo, que se quedó profundamente dormido, el día antes de lo que podría ser el último de su vida.
Para entender lo que sucedió, puse un énfasis entre lo que sucedía mientras la iglesia oraba fervientemente, y lo que pasaba con Pedro.
(Recordemos, no es una fórmula, sino cómo el Espíritu Santo guió a hacerlo. Que bueno que lo escucharon y obedecieron)
La iglesia oraba fervientemente por Pedro, la misma noche en que Herodes estaba a punto de sacar a Pedro para someterlo a juicio.
La iglesia oraba fervientemente, Pedro dormía entre dos soldados sujeto a dos cadenas.
La iglesia oraba fervientemente unos guardias vigilaban la entrada de la cárcel.
La iglesia oraba fervientemente, de repente apareció un ángel del Señor y una luz resplandeció en la celda.
La iglesia oraba fervientemente, el ángel despertó a Pedro con unas palmadas en el costado.
La iglesia oraba fervientemente, el ángel le dijo: “Date prisa, levántate”
La iglesia oraba fervientemente, Las cadenas se le cayeron de las manos.
La iglesia oraba fervientemente, El ángel le dijo: Vístete y cálzate las sandalias.
La iglesia oraba fervientemente, el ángel le dijo: “Échate la capa encima y sígueme”
La iglesia oraba fervientemente, Pedro salió tras el ángel pero no sabía si realmente estaba sucediendo lo que el ángel hacía.
La iglesia oraba fervientemente, pasaron por la primera y la segunda guardia
La iglesia oraba fervientemente, el portón se les abrió por sí y salieron.
La iglesia oraba fervientemente, Entonces Pedro volvió en sí y se dijo: “ahora estoy completamente seguro de que el Señor ha enviado a su ángel para librarme del poder de Herodes y de todo lo que el pueblo judío esperaba”…
Algo hermoso en esta guerra espiritual. Cada uno hizo su parte.
1. El que necesita la oración: Si Pedro pudo dormir es porque no estaba ansioso. No había estrés en él. Confiaba en el poder del Espíritu Santo en la iglesia.
2. La iglesia: desplegó su poder en el Espíritu hasta que… No creyeron que estaba Pedro en la puerta. Se enfocaron en ser fervientes, como el Espíritu Santo se los había ordenado.
Pero cuando se invierten los papeles.
1. El que necesita la oración ferviente de la iglesia se llena de ansiedad.
2. La iglesia descansa porque hizo una pequeña oración de fe, tal vez durante el almuerzo o antes de acostarse.
No es una fórmula, pero sí algo en que pensar. Que todos los que enfrentan fuertes ansiedades sepan que pueden confiar en una iglesia que obedece a la voz del Espíritu Santo.
Dios es bueno, hay tanto que aprender…
Clb
1 comentario:
Solo puedo decir wao!
No debemos bajar los brazos.
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