jueves, 5 de mayo de 2011

El discurso del Rey

Pasa en las películas. Pasa en la vida. Pasa en TNT.
La semana pasada viví una escena de película. A medianoche, dandómela de lechuza para variar y viendo ciertos videos que inspiran recibí la orden divina de buscar ¡al fin! un foniatra para Rubén. Después de dos años, saqué la cita y allí estabamos sentados esperando el turno.
El 2009, después de cantar duro y parejo por casi 15 años la voz de Rubén se quebró y se transformó en una mezcla de las cuerdas vocales de Mum-Ra con el dragón de Shrek que anunciaron a nódulo en cuello que algo cambiaría para siempre. Sonaba como aguardientoso sin haber probado alcohol en su vida.  Eso lo llevó al agujero negro. Para quien ha cantado y otros han disfrutado su talento y que en algún momento sirvió hasta de sustento para su familia, el quedarse sin voz no fue gracioso. Sacarlo del agujero negro no fue fácil. Darth Vader ya se lo estaba llevando al lado oscuro de la fuerza... estaba a little bit bitter, un poquito amargado...¿y quién no lo estaría?
El primer año anduvo flaco, ojeroso, cansado y sin ilusiones. Un día se animó a hacer algo diferente.
Se metió en el cono del silencio del agente 86, pero en vez de ser en una oficina, fue en un carro haciendo servicio de taxi remisse. No fue fácil para él. Pero al menos no tenía que hablar mucho. Y fue en ese carro que volvió a la vida, a la civilización de la gente con sueños y propósito. Pero para el tipo de trabajo que hace, igual necesita su voz.
La situación mejoró, también su ánimo, pero no su voz. Cada vez está más ronco. Entonces esa noche, como un empujón divino fui llevada a sacar la cita.
Nos vimos sentados con la foniatra, que le hizo una serie de pruebas extrañas. Que repita vocales, consonantes, que sostenga el aire...y yo ayudando. Comenzó el cambio de vida, no chocolates, gaseosas, no cítricos, bebidas con preservantes, no ejercicios, no ceviche, no comidas picantes, no gritar, no hablar...
Y las terapias, posible operación...¡Toda una aventura! ¡Para eso nos casamos pues!
Al final de todo esto, no habrá un rey tartamudo dando un discurso, pero si un Rubén volviendo a cantar. Les pido sus oraciones y ánimo para Rubén cuando lo vean, ya sea en vivo o en directo o por feisbuz or whatever.
Y si lo ven comiendo ceviche, tomando gaseosa, comiendo chocolate (como hoy que me sacó la vuelta con un Cua-cua) o contradiciendo lo indicado, tienen mi permiso para detenerlo. Na, na, naaaaaaaaaaaaaa....

Catylabella
(A mis fieles seguidores, sorry x no escribir desde hace uf!)





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