domingo, 7 de noviembre de 2010

Facebuz

Debido a mi infancia un tanto disfuncional la comunicación con mi padre me obligó a escribir.  Desde que era pequeñita mi mamá me forzaba a mandar pequeñas cartitas  a Guayaquil,  saludando a mi papá por su cumpleaños, día del padre, cuando pasaba de grado, etc. Escribir me costaba mucho, pero la parte emocionante era esperar la respuesta. Yo era para el cartero peor que un tormento, porque cuando lo veía de lejos empezaba a correr a su encuentro esperando que tuviera alguna carta para mí.
Ahora el internet  corta la distancia, el tiempo  y eleva el estrés.  Antes a los impulsivos, compulsivos y obsevivos no les quedaba otra que aplacar con agua fría su ansiedad y esperar su respuesta de una a dos semanas.  Por eso creo que la gente de esa generación vivía más.
Lo mejor del internet es el Facebuz.  Sé que su nombre original es Facebook, pero Alex Meza el otro día le dijo Facebuz, porque  los americanos nos dan los nombrecitos de uso global: email (correo electrónico), web (red), twitter (el sonido que hacen los pajaritos) y otros tantos términos que a los que no manejamos mucho el inglés, no nos queda otra que adaptarlos a nuestro idioma y dere yu gou (ahí tienen), Alexito le puso Facebuz, que me parece muy bien, acepto para mí y para mi gente el nombre criollo de esta hueb.
No, Facebook no. F A  C  E  B  U  Z.
En el Facebuz todos saben todo de todos. Me doy cuenta que los  tibios abrazos de cumpleaños, que nos aumentan siete minutos de vida, según los estudios, son reemplazados por entusiastas saludos que llegan de todo el mundo. Todos te saludan, pero nadie va a tu fiesta. “Es que lo salude por el facebuz”. Lo peor de todo es que ese poderoso mensaje de cumpleaños del Facebuz, libra a todos de entregar regalos. Waner recibió un millón de saludos por sus 18, y tres regalos.
El Facebuz también nos pregunta ¿qué estás pensando? La verdadera pregunta es: ¿qué quieres que los otros sepan para que te hagan caso? Se nos llena de alegría la vida cuando vemos los pulgarcitos arriba cuando más de dos o tres les ha gustado nuestro comentario.Y nos da no sé que en las entrañas cuando alguien no nos contesta.
¿Qué tiene esto de malo? Nada.  La comunicación es agresiva y a los que tenemos a la gente que amamos lejos, el Facebuz es un regalo de Dios.  Me ha pasado que mismo Thriller, fantasmas del pasado resucitaron volviéndose de carne y hueso jalándome las patas para que los acepté como mis amigos. A algunos los acepté, a otros los bloqueé ¡Eso es poder! Puedes ver fotos de todos, y terminas gritándole a la compu: ¡Asúuu… ¿ese es fulano?!.  Ahora cualquier persona está del otro lado de tu computadora, saludándote, ayudándote, o a veces embarrándote, porque el Facebuz es la máscara perfecta de aquellos cobardes que no te dicen la cosas de frente, cara a cara y sin temores...como decía Machín.
Gracias al internet y al Facebuz, el cartero solo me trae las cuentas, y las amenazas para las deudas atrasadas.  Ahora el cartero me sale al encuentro y es mi tortura. Le voy a decir que me acepté en el Facebuz, y que por ahí me mande mis roches financieros, para que en las fechas de pago yo le escriba: Feliz día de pago, jijiji…no podré ir al banco hoy a pagar, pero me acordé de ti, gracias por tu paciencia, un besote…ja, ja,ja. Y un pulgarcito arriba.

Catylabella

No hay comentarios: